Dicen de Marina

Entrevistando a

Amaya Valdemoro ,la nueva estrella del basket femenino

Amaya Valdemoro tiene  28 años, y es posiblemente la mejor jugadora española  de baloncesto de todos los tiempos. Nacida en Madrid, comenzó jugando como afición pero pronto convirtió el deporte en su medio de vida. Luchadora, todo un carácter es una mujer con muchos matices, sensible en los pequeños detalles de la vida y líder indiscutible en la cancha. Ella misma reconoce que “no dejo impasible a nadie, o me quieren o me odian, cuando era jovencita me afectaba mucho, pero he aprendido a aceptarlo como algo más del deporte profesional”
Amaya compartió una charla con las niñas del equipo de baloncesto del náutico en Sevilla, las animó a seguir jugando, hizo entrega de unos trofeos y compartió con las jóvenes  jugadoras sus experiencias deportivas y personales. Amaya “la furia”, como la llaman, el próximo año jugará en Rusia, toda una experiencia para una jugadora que ya es historia del deporte español
 
¿Cúando te diste cuenta de que serías jugadora profesional?
-“A los 14 años ya medía un metro setenta y cinco, comencé a jugar porque me divertía, me gustaba mucho, hasta que poco a poco el baloncesto se convirtió en mi vida.Desde niña decía que quería ser deportista”
 
¿Te pones nerviosa en la pista?
-“Cuando estoy jugando no, no siento nervios, antes sí, un poco”
 
¿Qué aspecto de tu juego te gustaría pulir?
-“La verdad es que soy una contestona con los árbitros y debería contenerme más, intento concentrarme antes”
 
¿Cómo jugadora dónde destacas más?
-“Sé hacer un poquito de todo, defiendo,lo que me digan”
 
¿Cómo ves que los padres de las jugadoras estén muy encima de ellas?
-“Bueno por regla general los padres y los entrenadores se llevan mal, ocurre cuando el entrenador quiere hacer de padre y el padre de entrenador, cada uno tiene su papel y los dos son muy importantes para una jugadora.Mi madre murió cuando yo tenía 19 años y lo pasé muy mal. Mis padres eran unos fanáticos del baloncesto, iban siempre  averme, con la muerte de mi madre me uní mucho más a mi padre, a veces los entrenadores han criticado eso mucho, pero creo sin lugar a dudas que el mejor crítico que tengo es mi padre, a demás me echa unas broncas…”
 
Dicen que tienes muchas manías
-“Tenía, hace dos años, empecé a ir a un psicólogo deportivo, soy muy perfeccionista y quería mejorar, todo lo que hago me gusta hacerlo muy bien. Así que empecé a ir para aprender a dominar mi nivel de ansiedad, el psicólogo me ha enseñado a perder mis manías, a prescindir de tantos amuletos, la verdad es que yo era la más maniática del mundo, he llegado a hacer barbaridades, como por ejemplo jugar un campeonato de Europa con los mismo calcetines, todos los partidos”
 
¿Fue duro separarte de tu familia la primera vez que te marchaste a jugar fuera?
-“La primera vez me fui llorando, en mi primer día fuera, en Salamanca, mi padre me llamó hasta quince veces”
 
¿Cúal es tu consejo para las chicas que empiezan?
-“Sobre todo que disfruten del baloncesto, yo he sufrido mucho cuando perdía”
 
¿Has tenido que dejar tus estudios?
-“Hubo un momento en que tuve que elegir, pero hoy en día creo que es perfectamente compatible estudiar y ser deportista, de hecho si algo te da el deporte es disciplina.Yo dejé Magisterio porque empecé a viajar, pero cuando deje de estudiar retomaré mis estudios”
 
Siempre llevas una cinta en el pelo cuando juegas
-“Sí, y del mismo color que mi equitación, es que soy muy presumioda”
 
¿Crees que existe igualdad deportiva entre mujeres y hombres en el baloncesto”
-“La mujer no está en el mismo nivel que los hombres, muchas chicas no se ven con fuerzas o el suficiente incentivo para seguir pero creo que ahora con la Liga Femenina 2 o primera B está ayudando mucha para que no se pierdan grandes jugadoras”
 
Tú numero es el 13
-“Sí, siempre he jugado con él pero en las elección tengo el nueve porque ya lo tenía una jugadora muy buena cuando llegué”
 
En las Olimpiadas cambiaste tu apellido materno para jugar
-“Fue una cosa especial, pedí un permiso especial en la Federación para jugar con el apellido de mi madre, Madariaga, me hacía ilusión porque sé que a ella le hubiera encantado, tuve suerte pero este verano jugaré con Valdemoro”
MARINA BERNAL