El Lute, Eleuterio Sanchez

Lo que más impresiona al conocer a Eleuterio Sánchez, el Lute, es su mirada. Sus ojos están hundidos, rebosan tristeza y están rodeados por profundas ojeras que son el testimonio de muchos años de dolor, de sufrimiento, de huida. Dice El Lute que el ?no nació para estar entre rejas?, la historia de su vida ha sido llevada al cine, Imanol Arias se metió en su piel, y además está fielmente reflejada en los libros que él mismo ha escrito, ?Camina o revienta? y ?Mañana seré libre?.

        El Lute recuerda como cometió su primer delito con siete años, en Salamanca, le robó el bocadillo a un niño que iba a su lado, de muy buen aspecto, para intentar aplacar su hambre insaciable.
        Dieciocho años en la cárcel no le han convertido en un hombre mejor, pero sí le abrieron la puerta de la cultura, estudió derecho, e inició su lucha particular para llevar
la cultura y el conocimiento al grupo marginal del que proviene, los mercheros.
     Padre de cinco hijos, de tres relaciones, sus hijos mayores rondan los cuarenta y pertenecen a su primera unión, su tercer hijo, se llama como él, y los dos menores son fruto de la unión con una atractiva sevillana, Carmen, mujer discreta y apoyo fundamental en su vida
          Nació en Salamanca en 1942, tiene 63 años y su historial delictivo comenzó con 20 años, robó dos gallinas y estuvo seis meses en prisión. Tres años más tarde participó en un atraco a una joyería en el que murió el vigilante y fue condenado a muerte por un consejo de guerra, finalmente la muerte le fue conmutada por treinta años de cárcel.
        Eleuterio protagonizó dos fugas en 1966 y en 1971 en las que le acompañó toda su familia.En 1981 se le concedió un indulto general a todos los efectos.
 
¿La cárcel consigue reconvertir a los hombres?
-“la cárcel no rehabilita a nadie. Si yo estoy hoy aquí ,será a pesar de la cárcel”
¿Es sustituible?
-“es muy difícil evitar la cárcel, yo hablo de delincuentes que delinquen contra la propiedad no de delitos de sangre. Pero haciendo un análisis más profundo de la sociedad yo diría ¿quién es más delincuente el que pone un banco o el que lo atraca?. No es posible que hoy en día haya personas con fortunas de cinco mil millones de pesetas y otras que no tengan vivienda o que comer”
¿cómo comienzas a delinquir?
-“Mi primer delito fue en Salamanca ,era un niño de siete años, a mi lado un niño rollizo se comía un bocadillo de chorizo, le di un manotazo y se lo quité. Yo entonces vivía en una chabola, cuando hay hambre se pierden los prejuicios y la moralidad”
¿Dónde nace la maldad?
-“Soy rouseniano, considero que al hombre hay que defenderlo por encima de todo. Me parece que el mundo tampoco se puede dividir en buenos y malos. La mente humana es más complicada”
¿la cárcel no rehabilita?
-“Al ser humano hay que ayudarle más que ponerle banderillas de fuego, pero una ayuda sana, solidaria”
¿Por qué existe la maldad en el hombre?
-“A veces puedo parecer algo ingenuo pero me baso en un conocimiento personal. Detrás de cada hombre que ha hecho algo malo hay un desamor. El ser humano se siente mejor cuando hace cosas buenas, el hombre no es malo ni bueno, sino todo lo contrario. Todo existe en nosotros. Una frustración, algo importante puede determinar nuestro comportamiento. Cuando las personas son muy agresivas muchas veces lo hacen por miedo. Es como un toro de lidia cuando embiste”
¿Cúal es el secreto de la libertad?
-“todos los seres humanos tenemos que evolucionar , individualmente para que evolucione la sociedad y eso se consigue por la cultura. Seremos más libres cuanto más libros, así no aceptaremos nunca un dictador. Cada uno debe tener su criterio personal, el la manera de liberarse”
¿sientes que deberían pedirte perdón?
-“El capítulo de mis hermanos en la cárcel es algo que sigue doliéndome, es algo que no quiero tocar a veces me preguntan ¿no crees que alguien debería pedirte perdón?. Yo no quiero que nadie me pida perdón a mí, pero sí a mi familia, a mis hijos, mis cuñadas, mis sobrinos. Nosotros ibamos todos juntos huyendo en familia, como una tribu, en Sevilla, Granada, en Málaga cometí algunos errores, dejamos muchas fotos y nos localizaron al mes. A veces huyendo nos llevábamos a las mujeres y a los niños. Yo llegué a secuestrar a mis hijos. Cuando me fugué del penal de el Puerto fui a Madrid y me los llevé. Mis hermanos se unieron a mí para protegerme. Pero cuando la familia se quedaba atrás en esta huida eran ellos quienes pagaban las consecuencias. A mis hijos y sobrinos los metieron en un reformatorio, a mis cuñadas las torturaron, una de ellas estaba embarazada de siete meses y le inyectaron “pentotal”, lo que llaman el suero de la verdad, algo que hoy está rigurosamente prohibido utilizar, ni siquiera en casos de guerra.”
¿por qué llevabas a tus hijos?
Yo me fugué porque he nacido para ser libre, mi madre no me parió para estar en una cárcel, y la vida sin mis hijos no tenía sentido, por eso me los llevé
Todavía te duele recordar como murió tu hermano Toto
-“Toto en la cárcel empezó allí con el porro, y se hizo drogadicto. Después de cinco años, un chico que entró con 15 años, salió con 21 y lo acorralaron en una tienda en la que entró a robar para conseguir dinero para droga, un padre y un hijo, lo mataron a tiros y tiraron su cuerpo en un pozo en Alcalá de Guadaira. Lo localizamos  a los dos meses y por el olor que desprendía su cuerpo”
¿Qué te ayudó en las estancias en las cárceles a sobrellevar tu encierro?
-“Lo que siempre me mantenía activo era la idea de la fuga. Llegué a tirarme de un tren en marcha. Yo mentalmente siempre estaba fuera, era más libre que los carceleros. La libertad es un sentimiento, está en tu cabeza, y yo era libre”
¿Qué hacías en la cárcel?
“Tenía muy claro mi objetivo y era hacer gimnasia, para sentirme bien, y estudiar. Cuando descubrí la cultura me dije, esto es lo que me ha faltado toda mi vida. Me hice una especie de predicador para transmitirle a los míos, a los mercheros los conocimientos que adquirí”
¿fuiste el chivo expiatorio necesario en aquella época franquista para desviar la atención de otros problemas?
-“En la España de finales de los 60 y los setenta sólo se podía hablar de Pirri, Urtain y Lola Flores, tiraron de El Lute como chivo expiatorio. Curiosamente el pueblo al principio creía que yo era un compendio de todos los males, las madres llegaban a asustar a los niños diciendo “que viene el lute” , peor poco a poco y al persistir mi deseo de fugarme se fueron viendo más cosas. Me condenaron por el robo de dos gallinas a dos años de cárcel, y empezaron a decir, tan malo no será…Tampoco ha matado a nadie. Se preguntaban de dónde sacaba mi fuerza psíquica y física para huir. El lute malo dio paso a San Eleuterio, pero no soy ni lo uno ni lo otro”
La gente siempre te habla con gran respeto
-“Un amigo mío me dice algo que me hace mucha gracia y es “A ti Eleuterio el que te espabiló fue Franco a base de hostias”. Una señora una vez me dijo “tú le has jugado una baza al destino y se la has ganado” y yo le dije “tablas, señora, tablas”
¿Qué sientes al recordar?
-“Cuándo recuerdo siempre se mezcla la alegría con la tristeza porque al final me pregunto, ¿y todo esto fue necesario?”
¿Crees que este personaje podría repetirse hoy en día?
-“El lute es un personaje kafkiano, en la España de hoy no se puede entender es irrepetible. Individualmente en mi época hubo muchos lutes. Hoy es impensable pensar que sobre una persona se pueda proyectar tanta maldad y tanto daño”
¿Por qué llevas catorce años de vida discreta y no te has intentado aprovechar de tu posible proyección en los medios de comunicación?
-“Nunca me ha gustado lo fácil, siempre he sospechado de eso, detrás de lo fácil y lo multitudinario suele haber algo que no llena”
¿Cómo te sientas con veinte años y una condena a muerte?
-“me desconcerté mucho el primer año, fluctuaba entre al idiotez y el suicido.Creo que era un buen chico, y hasta tonto, si no me hubiera juntado con esos chico de la capital yo era un paleto recién llegado a Madrid. No entendía como hacían paralelismos con José María “El tempranillo”, el asalto al tren de Glasgow o al tren de Andalucía. El primer año lo pasé muy mal, quería suicidarme”
¿En qué momento cambia tu actitud?
-Conocí a Simón Sánchez Montero, que me dijo que estudiara y aprovechara el tiempo. Me dijo, eres joven, el dictador va a morir pronto, no pienses en tu condena, te han utilizado como chivo expiatorio, aquellas palabras fueron mágicas para mí, me despertaron”
¿Y como conseguiste dejar de ser centro mediático?
-“Cuando empezaron a entrevistarme todos los periodistas casi me volví loco. Yo no sabía decir que no a nadie, casi no dormía por las noches , hasta que conseguí distanciarme. Ahora doy charlas cuando me lo piden en sitios en los que creo que puedo servir de ayuda”
MARINA BERNAL

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